Suplementos de gimnasio: evidencia y riesgos

El entrenamiento de fuerza puede ser saludable, pero el uso de cargas elevadas y suplementos debe acompañarse de información, hidratación adecuada y supervisión médica cuando existen factores de riesgo.

Cada vez más personas usan suplementos para mejorar su rendimiento en el gimnasio, ganar masa muscular, bajar grasa o recuperarse más rápido después del ejercicio. Entre los más frecuentes están la creatina, las proteínas en polvo, los aminoácidos, los llamados pre entrenos, los quemadores de grasa y los productos “post entreno”.

El problema no es que todos los suplementos sean dañinos. De hecho, algunos tienen buena evidencia cuando se usan en dosis adecuadas y en personas sanas. El problema aparece cuando se consumen sin supervisión, se combinan varios productos al mismo tiempo, se usan dosis altas, se toman sustancias de procedencia dudosa o se utilizan en personas que ya tienen presión alta, diabetes, enfermedad renal, hígado graso, arritmias, obesidad, deshidratación frecuente o uso de medicamentos que pueden afectar el riñón.

Como internista y nefrólogo, una de las preguntas más importantes no es solamente: “¿este suplemento sirve?”, sino también: “¿este suplemento es seguro para mi cuerpo, mis riñones, mi hígado y mi corazón?”.

Creatina: ¿daña el riñón?

La creatina es uno de los suplementos más estudiados. En adultos sanos, cuando se usa en dosis habituales, la evidencia disponible no demuestra que cause daño renal crónico. Sin embargo, puede aumentar la creatinina en sangre, y esto puede generar confusión.

La creatinina es un marcador que usamos para estimar la función renal, pero también depende de la masa muscular, la dieta, el ejercicio intenso y el uso de creatina. Por eso, una creatinina un poco elevada en una persona musculosa o que toma creatina no siempre significa insuficiencia renal. Aun así, no debe ignorarse.

La creatina merece más cuidado en personas con enfermedad renal conocida, antecedentes de proteinuria, hipertensión arterial, diabetes, uso frecuente de antiinflamatorios, deshidratación intensa o entrenamiento extremo. En estos casos, antes de tomarla conviene revisar estudios de sangre y orina.

Proteínas en polvo y dietas altas en proteína

Las proteínas en polvo pueden ser útiles cuando la persona no alcanza sus requerimientos con alimentos. El riesgo aparece cuando se consumen cantidades excesivas sin saber cuánta proteína total se está ingiriendo al día.

En una persona sana, el riñón puede adaptarse a una mayor carga de proteína. Pero en alguien con enfermedad renal silenciosa, hipertensión, diabetes o antecedentes familiares de enfermedad renal, una dieta muy alta en proteína puede ser un problema.

Un error frecuente es combinar proteína en polvo, dieta alta en carne, creatina, pre entreno, quemadores y antiinflamatorios por dolor muscular. Esa combinación puede aumentar el riesgo de deshidratación, alteraciones de laboratorio y daño renal agudo, especialmente si se entrena con calor o se suda mucho.

Pre entrenos: energía que puede salir cara

Los pre entrenos suelen prometer mayor energía, concentración, fuerza y resistencia. Muchos contienen cafeína en dosis altas, estimulantes, vasodilatadores, extractos herbales y mezclas llamadas “propietarias”, donde no siempre queda claro cuánto contiene cada ingrediente.

Los posibles efectos adversos incluyen palpitaciones, ansiedad, insomnio, presión alta, dolor de cabeza, temblor, náusea, arritmias y, en casos extremos, rabdomiólisis. La rabdomiólisis ocurre cuando el músculo se lesiona de forma importante y libera sustancias que pueden dañar el riñón.

Una señal de alarma es presentar dolor muscular desproporcionado, debilidad intensa u orina muy oscura después de ejercicio intenso, sobre todo si se tomó un pre entreno o se entrenó con deshidratación.

Quemadores de grasa: los más preocupantes

Los quemadores de grasa suelen ser de los productos más problemáticos. Muchos combinan cafeína, extracto de té verde, sinefrina, yohimbina, diuréticos naturales, laxantes, estimulantes o sustancias no declaradas.

El riesgo principal es que pueden afectar el hígado, aumentar la presión arterial, provocar arritmias, favorecer deshidratación o alterar la función renal. Algunos productos “naturales” también pueden ser peligrosos, porque natural no significa seguro.

El hígado puede inflamarse por algunos extractos herbales o fórmulas para bajar de peso. Cuando esto ocurre, pueden elevarse las transaminasas, aparecer náusea persistente, cansancio intenso, dolor abdominal, orina oscura, piel amarilla u ojos amarillos. Estos síntomas requieren valoración médica.

Suplementos y dopaje: el riesgo de lo que no aparece en la etiqueta

Otro problema importante es la contaminación o adulteración de suplementos. Algunos productos pueden contener sustancias no declaradas, como estimulantes prohibidos, prohormonas, anabólicos, diuréticos o compuestos relacionados con dopaje deportivo.

Esto puede causar dos problemas. El primero es de salud: presión alta, alteraciones hormonales, daño hepático, daño renal, cambios en colesterol, acné severo, infertilidad o crecimiento anormal del músculo cardiaco. El segundo es deportivo o laboral: una prueba antidopaje positiva aunque la persona no supiera que estaba consumiendo una sustancia prohibida.

Por eso, quienes compiten deben ser especialmente cuidadosos. No basta con que el producto diga “natural”, “fitness”, “sin esteroides” o “aprobado por atletas”. Lo más seguro es elegir productos con análisis de terceros y certificaciones reconocidas para deporte competitivo.

Productos alertados por autoridades sanitarias

En México, COFEPRIS ha emitido alertas sobre productos comercializados como suplementos que incumplen la regulación sanitaria, tienen etiquetado irregular, prometen efectos terapéuticos o contienen ingredientes no permitidos para suplementos alimenticios.

Esto es importante porque un suplemento no debe prometer curar enfermedades, tratar problemas hormonales, aumentar testosterona como si fuera medicamento, “desintoxicar” órganos, tratar próstata, controlar glucosa o corregir padecimientos. Cuando un producto promete demasiado, debe generar desconfianza.

Un suplemento seguro debe tener etiqueta clara en español, lista completa de ingredientes, dosis por porción, lote, fecha de caducidad, datos del fabricante o importador, instrucciones de uso y advertencias. También debe evitar frases milagrosas como “quema grasa sin dieta”, “aumenta testosterona”, “cura”, “desintoxica riñón”, “protege hígado” o “resultados garantizados”.

¿Qué estudios conviene revisar si consumes suplementos?

Si una persona consume suplementos de forma frecuente, especialmente creatina, proteínas, pre entrenos o quemadores, puede ser útil realizar una valoración médica y algunos estudios básicos.

Los estudios que con frecuencia se revisan incluyen creatinina, urea, electrolitos, examen general de orina, relación albúmina/creatinina en orina, enzimas hepáticas, bilirrubinas, glucosa, perfil de lípidos, ácido úrico y, si hay dolor muscular intenso, CPK.

En algunos casos también conviene medir presión arterial, composición corporal, riesgo cardiovascular y revisar medicamentos que puedan aumentar el riesgo de daño renal, como antiinflamatorios, diuréticos o ciertos antibióticos.

Síntomas de alarma: cuándo acudir al internista o nefrólogo

Debes buscar valoración médica si presentas cualquiera de los siguientes datos:

Orina muy oscura, disminución de la cantidad de orina, hinchazón de piernas o párpados, presión arterial elevada, palpitaciones, dolor en el pecho, falta de aire, dolor muscular intenso, debilidad marcada, náusea persistente, vómito, dolor abdominal, piel amarilla, ojos amarillos, cansancio extremo o resultados alterados de creatinina, proteínas en orina o enzimas hepáticas.

También es recomendable acudir si consumes varios suplementos a la vez, si usas quemadores de grasa, si tomas pre entrenos con mucha cafeína, si tienes antecedentes de enfermedad renal o si alguien te sugirió anabólicos, testosterona, “prohormonas” o productos para aumentar masa muscular rápidamente.

Halterofilia y levantamiento de pesas: beneficios y riesgos

El ejercicio de fuerza tiene beneficios claros: mejora masa muscular, sensibilidad a la insulina, salud ósea, movilidad, fuerza y calidad de vida. Sin embargo, cuando se practica con cargas extremas, mala técnica, deshidratación, presión arterial no controlada o uso de sustancias anabólicas, el riesgo aumenta.

La halterofilia y el fisicoculturismo intenso pueden asociarse a lesiones de columna, hernias de disco, dolor lumbar severo, desgarros musculares y, en casos raros, lesiones neurológicas graves. También pueden existir riesgos cardiovasculares cuando se combinan entrenamiento extremo, hipertensión, estimulantes, anabólicos o deshidratación.

El objetivo no debe ser tener miedo al ejercicio, sino practicarlo con técnica, progresión, descanso adecuado y vigilancia médica cuando hay factores de riesgo.

¿Cómo elegir un suplemento de forma más segura?

Antes de comprar, revisa tres cosas: qué contiene, cuánto contiene y quién lo respalda.

Evita productos con etiquetas confusas, mezclas secretas, promesas milagrosas, ingredientes no claros, dosis exageradas de cafeína, claims hormonales o productos sin datos confiables del fabricante. Desconfía de recomendaciones basadas solo en redes sociales, influencers o vendedores.

Si tienes hipertensión, diabetes, enfermedad renal, hígado graso, antecedentes de cálculos renales, arritmias, obesidad, uso de medicamentos crónicos o antecedentes familiares de enfermedad renal, lo más prudente es realizar una valoración antes de iniciar suplementos.

La consulta médica no es para prohibir todo: es para hacerlo con seguridad

Muchas personas no acuden al médico porque piensan que se les va a prohibir entrenar o tomar cualquier suplemento. La realidad es distinta. Una valoración adecuada permite distinguir qué productos pueden ser razonables, cuáles no son necesarios y cuáles podrían representar un riesgo.

Como internista y nefrólogo, puedo ayudarte a revisar tus estudios, interpretar correctamente la creatinina, detectar proteinuria, valorar tu presión arterial, revisar tu hígado, estimar tu riesgo renal y cardiovascular, y orientarte sobre el uso más seguro de suplementos según tu caso.

El objetivo no es frenar tu entrenamiento. El objetivo es que puedas entrenar con más seguridad, cuidar tu rendimiento y proteger tus riñones, tu hígado y tu corazón.

Agenda una valoración

Si consumes creatina, proteína, pre entrenos, quemadores de grasa o varios suplementos al mismo tiempo, una revisión médica puede ayudarte a prevenir complicaciones y a tomar mejores decisiones.

Agenda una consulta de Medicina Interna y Nefrología para revisar tus estudios, tus suplementos y tus objetivos de entrenamiento de forma personalizada.

Tu salud renal y metabólica también forma parte de tu rendimiento.

Francisco Gonzalo Rodríguez García

## Dr. Francisco Gonzalo Rodríguez García

### Médico Internista y Nefrólogo

El Dr. Francisco Gonzalo Rodríguez García es médico especialista en Medicina Interna, Nefrología y Maestría en Educación en Ciencias de la Salud, dedicado a la atención de personas con enfermedades renales, hipertensión arterial, diabetes con repercusión renal, alteraciones urinarias, enfermedad renal crónica y complicaciones metabólicas relacionadas con la función del riñón.

Su práctica médica se orienta a ofrecer una atención clara, cuidadosa y personalizada, con énfasis en la explicación comprensible del diagnóstico, la interpretación de estudios de laboratorio y la toma de decisiones compartida con cada paciente y su familia.

Como nefrólogo, atiende pacientes con alteraciones de creatinina, proteína en orina, sangre en orina, infecciones urinarias recurrentes, hipertensión de difícil control, enfermedad renal avanzada, necesidad de diálisis, seguimiento posterior a hospitalización y valoración integral del riesgo renal.

Su formación como internista le permite abordar al paciente de manera amplia, considerando no solo el riñón, sino también enfermedades asociadas como diabetes mellitus, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, alteraciones del metabolismo, anemia, trastornos hidroelectrolíticos y complicaciones de enfermedades crónicas.

El objetivo de su consulta es brindar una valoración médica especializada, humana y estructurada, que ayude al paciente a comprender su condición, identificar riesgos a tiempo y establecer un plan de manejo adecuado a su situación clínica.

http://nefrologorodriguez.com
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