Cuando aparece espuma en la orina, no lo dejes pasar: puede tratarse de proteinuria ortostática en adultos

La orina espumosa frecuente puede ser una señal de proteína en la orina. Si este cambio persiste, es importante acudir con un nefrólogo para una valoración completa.

Encontrar “proteína en la orina” en un examen puede causar preocupación. Y es normal: la proteína, especialmente la albúmina, debería estar principalmente en la sangre, no en la orina. Los riñones funcionan como filtros muy finos; cuando algo altera ese filtro, puede aparecer proteína en la orina. Pero no todos los casos significan enfermedad grave. Una de las causas posibles, sobre todo en personas jóvenes, es la proteinuria ortostática.

La palabra “ortostática” significa “de pie”. En términos sencillos, la proteinuria ortostática ocurre cuando la proteína aparece en la orina durante el día, al estar sentado o de pie, pero desaparece o baja mucho después de dormir o estar acostado. Cuando está bien confirmada y no hay otros datos de daño renal, suele ser una condición benigna.

¿Entonces no es peligrosa?

En muchos casos, no. La proteinuria ortostática aislada suele tener muy buen pronóstico. De hecho, un seguimiento clásico de 20 años en pacientes jóvenes con proteinuria ortostática fija y reproducible no encontró datos de enfermedad renal progresiva; la función renal se mantuvo normal y la frecuencia de hipertensión fue similar a la de la población general de edad comparable.

Pero aquí está lo importante: en adultos, especialmente después de los 30 años, no conviene asumir que la proteína en la orina es “ortostática” sin estudiarla bien. Esta condición es mucho más común en niños, adolescentes y adultos jóvenes, y se vuelve rara en personas mayores de 30 años.

¿Por qué debes revisarlo con un nefrólogo?

Porque una sola prueba de orina no siempre cuenta toda la historia. La proteína puede aparecer por situaciones temporales como ejercicio intenso, fiebre, infección, deshidratación o un episodio de estrés físico. Pero también puede ser una señal temprana de enfermedades como hipertensión, diabetes, enfermedades glomerulares, lupus u otras condiciones que afectan el riñón.

Además, la albúmina en la orina no es un detalle menor: cuando se confirma en estudios repetidos, puede aumentar el riesgo de enfermedad renal, problemas cardiovasculares y otras complicaciones. Por eso, guías internacionales como KDIGO recomiendan confirmar los resultados positivos con mediciones más precisas, como la relación albúmina/creatinina o proteína/creatinina en orina, idealmente usando una muestra de la primera orina de la mañana.

¿Cómo se confirma la proteinuria ortostática?

La forma correcta no es solo mirar una tira reactiva. Generalmente se necesita comparar la orina de la mañana, después de haber dormido acostado, con una muestra tomada durante el día, después de haber estado activo o de pie.

En consulta, suelo valorar:

  • Examen general de orina.

  • Relación proteína/creatinina o albúmina/creatinina.

  • Creatinina en sangre y cálculo de filtrado renal.

  • Presión arterial.

  • Presencia de sangre en la orina.

  • Antecedentes de diabetes, hipertensión, enfermedades autoinmunes, infecciones, medicamentos o suplementos.

  • En algunos casos, ultrasonido renal o Doppler, especialmente si se sospecha compresión de la vena renal izquierda, conocida como síndrome de “cascanueces”.

Señales de alarma: agenda una valoración si tienes alguno de estos datos

No hay que entrar en pánico, pero sí tomarlo en serio si aparece cualquiera de estas situaciones:

  • Proteína en la orina en varias pruebas.

  • Sangre en la orina.

  • Presión arterial alta.

  • Hinchazón de párpados, piernas, tobillos o abdomen.

  • Orina muy espumosa de forma persistente.

  • Creatinina elevada o filtrado renal bajo.

  • Diabetes, hipertensión, lupus u otra enfermedad autoinmune.

  • Dolor en un costado, dolor pélvico o varicocele izquierdo.

  • Proteinuria detectada por primera vez después de los 30 años.

  • Proteinuria alta o en aumento.

Estos datos no significan necesariamente algo grave, pero sí indican que se necesita una evaluación más completa.

¿Siempre se necesita biopsia renal?

No. Y esto es muy importante. Una proteinuria ortostática aislada, bien confirmada, sin sangre en la orina, sin presión alta y con función renal normal, generalmente no requiere biopsia renal.

La biopsia renal se considera cuando hay señales que sugieren otra enfermedad, por ejemplo: sangre persistente en la orina, sedimento urinario activo, hipertensión, deterioro de la función renal, sospecha de vasculitis, complemento bajo, proteinuria persistente no ortostática o proteinuria elevada sin causa clara. En esos casos, la biopsia puede ayudar a saber exactamente qué está pasando dentro del riñón y elegir el tratamiento correcto.

¿Cuál es el tratamiento?

Cuando realmente se trata de proteinuria ortostática aislada, el tratamiento suele ser simple: seguimiento médico y controles periódicos. No suele requerir medicamentos, dietas estrictas ni suspender la actividad física. Muchos especialistas recomiendan vigilancia anual con examen de orina, función renal y presión arterial.

Pero si la proteína en la orina se debe a otra causa, el manejo cambia por completo. En esos casos, el tratamiento puede incluir control estricto de la presión arterial, manejo de diabetes, ajustes de medicamentos, protección renal con fármacos específicos o estudios adicionales. Por eso el diagnóstico correcto es la parte más importante.

El mejor pronóstico empieza con una buena evaluación

La proteinuria ortostática puede ser benigna, pero la clave está en demostrar que realmente lo es. No basta con decir “seguramente no es nada”. Tampoco conviene alarmarse sin motivo. Lo adecuado es clasificar bien el tipo de proteinuria, medir la función renal y descartar señales de enfermedad.

Como nefrólogo e internista, mi objetivo es ayudarte a entender qué significa tu resultado, si necesitas vigilancia, tratamiento o estudios adicionales. Muchas veces, una valoración temprana evita años de preocupación. Otras veces, permite detectar a tiempo una enfermedad renal silenciosa, antes de que cause daño permanente.

Agenda una consulta

Si en tus análisis apareció proteína en la orina, albúmina elevada, espuma persistente en la orina o cambios en la función renal, agenda una valoración conmigo. Revisaremos tus estudios, tus antecedentes y tu riesgo real, con un plan claro y personalizado.

No ignores una proteína en orina. Tus riñones pueden estar avisando algo importante.

Agenda tu consulta con tu nefrólogo e internista y aclara tus dudas con una evaluación completa.

Francisco Gonzalo Rodríguez García

## Dr. Francisco Gonzalo Rodríguez García

### Médico Internista y Nefrólogo

El Dr. Francisco Gonzalo Rodríguez García es médico especialista en Medicina Interna, Nefrología y Maestría en Educación en Ciencias de la Salud, dedicado a la atención de personas con enfermedades renales, hipertensión arterial, diabetes con repercusión renal, alteraciones urinarias, enfermedad renal crónica y complicaciones metabólicas relacionadas con la función del riñón.

Su práctica médica se orienta a ofrecer una atención clara, cuidadosa y personalizada, con énfasis en la explicación comprensible del diagnóstico, la interpretación de estudios de laboratorio y la toma de decisiones compartida con cada paciente y su familia.

Como nefrólogo, atiende pacientes con alteraciones de creatinina, proteína en orina, sangre en orina, infecciones urinarias recurrentes, hipertensión de difícil control, enfermedad renal avanzada, necesidad de diálisis, seguimiento posterior a hospitalización y valoración integral del riesgo renal.

Su formación como internista le permite abordar al paciente de manera amplia, considerando no solo el riñón, sino también enfermedades asociadas como diabetes mellitus, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, alteraciones del metabolismo, anemia, trastornos hidroelectrolíticos y complicaciones de enfermedades crónicas.

El objetivo de su consulta es brindar una valoración médica especializada, humana y estructurada, que ayude al paciente a comprender su condición, identificar riesgos a tiempo y establecer un plan de manejo adecuado a su situación clínica.

http://nefrologorodriguez.com
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